2005



EL OJO ATOMICO / ANTIMUSEO

Calle Mantuano nº 25, Madrid

2003-2007






04.02.05
EL TOQUE CRIOLLO
Raimond Chaves


El Toque Criollo es un relato de imágenes, música y palabras a caballo entre la lección de historia, la narración del viajero y el pase de diapositivas. Un proyecto articulado a partir de las cubiertas de viejos long-plays comprados en mercados de pulgas de Colombia, Perú, Venezuela y el Caribe.

El hecho casual de encontrar un disco de la discográfica de mi tío colombiano en el mercado de Tacora de Lima es el hilo que nos permite acceder al delirante universo gráfico de la Latinoamérica de los años 70 y 80.

Restos de una industria cultural criolla que no dudaba en mezclar insolencia, ironía, sarcasmo y mal gusto con una absoluta falta de prejuicios para hablar de una manera directa e irreverente del contexto continental. Las portadas, que no sólo son valiosas por lo que muestran y por lo que a menudo esconden, sobrepasan la esfera del diseño, la memorabília y la referencia m‡s estrictamente musical para llegar a ser algo más.

De esta manera "El Toque Criollo", "Atentado Tropical", "Terrorismo Rumbero", "Volvió el Negrito", "Fogoso Impacto", "Tú No Eres Hombre" y "Con Todos los Hierros" entre otras, se proponen como documentos de primera mano para leer la Historia -con mayúsculas- de otra manera. Como decía el tío: Bienvenido a los Éxitos, Llegó Discos Chaves.

Que lo paseis bien.

www.puiqui.com





Foto: Theda Acha


24.06.05
ALMACENAJE EN ALTILLO DEL OJO ATÓMICO DE MATERIALES DESECHADOS POR DESOCUPACIÓN NECESARIA DE ESPACIO EN TALLER
Luis Gil y Javier Pérez Aranda


Texto: Tomás Ruiz-Rivas


El título de la pieza hace superflua una descripción prolija: los dos artistas van a almacenar en un altillo del Ojo Atómico una gran cantidad de residuos procedentes de su taller de forja y escultura. La desocupación se presenta como una necesidad: a lo largo de los años han acumulado tanta chatarra que el espacio de trabajo ha acabado haciéndose intransitable. Por otra parte el material desechado no se expone, sino que se almacena. Varios metros cœbicos de chatarra y desechos permaneceran durante meses en el altillo, a la vista y posiblemente en conflicto, al menos estético, con las exposiciones de nuestro programa.

Luis Gil y Javier Pérez Aranda comparten estudio en el Jacalito desde 1997. Esta larga conviviencia a dado lugar a diversas formas de colaboración, que ellos mismos entienden como marginales respecto de sus actividades habituales, pero que resultan cada vez más acertadas. Por ejemplo el SIAS, una institución que ofrece servicios integrales a artistas que no tienen la capacidad técnica necesaria para materializar sus ideas, y que realmente funciona, o algunos encargos que quedan más acá o más allá de lo que en Madrid se supone artístico, como el parque de juegos electro-mecánico que preparan, simultáneamente a esta no-exposición, para el Día del Niño en el distrito de Tetuán.

En todos estos casos podríamos hablar de artistas de vuelta del arte, dentro de un contexto donde los discursos están esclerotizados y se da por hecho y solucionado aquello que está efectivamente hecho y solucionado sólo a medias en otros contextos, pero que se deja copiar con cierta facilidad, aunque por regla general con poco acierto. La renuncia a cualquier contenido artístico, a la artisticidad misma de la acción o su resultado material, el desprecio del aura y de la legitimación cultural sitúan la actividad marginal de Javier y Luis en terrenos próximos a los transitados por creadores tan dispares, en principio, como Isidoro Valcárcel Medina o Gelatine.

La desconfianza de Luis Gil hacia el arte viene de lejos, y se ha traducido en una renuncia expresa a la actividad artística y a asumir el rol de artista. No es el único de su generación que ha optado por esta forma de marginalidad radical. Javier Pérez Aranda, por su parte, lleva años compaginando prácticas artísticas convencionales, en especial ediciones de obra gráfica, con trabajos de sustento, diseño y producción de muebles y objetos de metal, y con un proyecto personal cada vez más articulado, que desde principios de los 90 comparte con el Ojo Atómico, entre otros, la repulsa hacia la artisticidad purulenta que predomina en estos lares. El tipo de arte concreto que ha venido practicando desde entonces, que tenía mucho en común con la propuesta de Manuel Ludeña, otro que ha elegido la renuncia, y de Santiago Sierra o con Miguel Lorente, fue quizás el discurso más interesante de aquel momento, y por supuesto el que menos repercusión ha tenido.

La distancia que han tomado de esta pieza sus dos autores es notable; hasta el punto de desentenderse del texto, que he acabado escribiendo yo. El almacenaje de materiales desechados en el Ojo Atómico tiene un componente de arte concreto concreto evidente, pero lo más importante es lo que hemos señalado antes: la deslegitimación de lo artístico. Y no sólo para su pieza, sino para las que se produzcan durante los próximos meses en el Ojo, ya que tendrán que soportar la presencia irritante de una montaña de chatarra que no va a ser nunca otra cosa que una montaña de chatarra.






05.02.05
GOU
Beatriz Bonduel


Texto: Beatriz Bonduel


El perro y el gato, especies rivales, que a su vez tienen muchas razas en donde hay siempre un pedigree que las delimita y diferencia a unas de otras. Tengo la intención de puntualizar sobre las cuestiones del racismo y clasismo sociales. Los perros que escogí son iguales a los gatos, en cuanto a su mala calidad de manufactura y en cuanto a su a-circulación mercantil.

Uniformar ambas especies me resultó fundamental, pues a pesar de que es evidente la diferencia externa de los animales mecánicos, sabemos que su interior es exactamente igual, que funcionan con unos mecanismos internos idénticos, que en la fábrica en China se hicieron juntos (posiblemente por niños cobrando menos que el salario mínimo), pero que la vestimenta, el peluche que los recubre y distingue es otro. Así, vamos al tema de la vestimenta, en el sentido más amplio, que tiene que ver no solo con un recubrimiento de vestidos, de la propia moda, sino con un recubrimiento de la propia piel, que hace distintos a unos de otros, que coloca a unos en el papel de v’ctimas y a otros en el papel de victimarios de entrada, antes de que tales papeles se establezcan, por default.

El choque cultural y racial se observa cotidianamente, al andar en la calle, al subir al metro, al autobús, al circular por determinadas zonas y también, a determinadas horas. En eso es importante que mi obra sea móvil, que puntualice sobre la circulación, sobre la capacidad circulante de un objeto concreto, en este caso un objeto que es un chiste, una alegoría absurda de los seres sociales y que ponen a circular personas que están fuera de la sociedad madrileña.

Esta circulación desordenada y caótica, normada únicamente por el azar, además de ser controlada por los impedimentos, los obstáculos por sortear, es básica tanto visual como conceptualmente. El hecho de que el desorden se vea regulado por la oferta es el tema esencial. Estoy conciente de que puede escapar el carácter social de la pieza, debido a que sus características estéticas puedan ser lo que capte en esencia la atención. Sin embargo, esta atracción primaria por el movimiento, por el ruido, por las dificultades que los animales mecánicos tienen para avanzar, por sus choques, por sus sonidos, es el primer gancho para que el interpretante pase a un análisis más profundo de la pieza.

Lo básico para que la pieza funcione es primero, esta calidad tensionante, esta circulación y el uso de objetos manufacturados que se venden -extra-mercado- monopolio, aunque quizá valiera la pena mencionar que el cuasi mercado, si no bien, mercado, de la venta ambulante conforma un sistema propio del capitalismo que nos inunda como sociedades.

Estamos en una sociedad en donde las tensiones raciales se crean por combates de poder, de territorio, incluso más que de alimento propiamente dicho, constatan que nos hayamos inmersos en un universo de polos tensionados, de bandos contrarios que constantemente se tensan a sí mismos y ejercen presiones inversamente proporcionales de acuerdo a intereses concretos o a ridiculeces comunes.

 

 

 

Foto: Pepe Abascal


24.09.05
COSAS
Dolores Esteve
(Córdoba, Argentina)


Cosas es una instalación que está formada por una cantidad variable de hojas de papel obra tamaño A4 y dos o tres ventiladores domésticos. La sensación que se desprende de la contemplación de Cosas, es la de una especie de mural viviente que sugiere poéticamente un basural, una constelación de objetos efímeros en movimiento perpetuo. Objetos que se parecen entre sí y que se reemplazan constantemente (intentamos deshacernos de ellos, pero en seguida estamos rodeados de nuevo) volviéndose omnipresentes en los espacios en que vivimos. La utilización de la impresora doméstica y del papel obra tiene como fin subrayar la condición de vulgar y descartable de los envoltorios y bolsas de plástico. “Lo que esta, oculto”.
www.doloresesteve.com.ar




NSTALACIÓN SONORA/
CUADROS SONOROS

Juan Sorrentino
(Córdoba, Argentina)


Juan Sorrentino interviene los baños del Ojo Atómico con una instalación sonora trabajando bajo el concepto del SECRETO. La instalación utiliza ambos baños y un serie de parlantes. Para el baño de hombres el material sonoro parte de conversaciones entre chicas, como un cuchicheo. El sonido del cuchicheo es el sonido del secreto, lo que esta oculto bajo el perfil sonoro indefinido e incomprensible para el que esta fuera, plantea la idea del secreto compartido, cuestiona el limite de la existencia del secreto y cuando este pierde su condición.

La intervención del baño de mujeres es poner un plotter en la pared del baño con el siguiente texto: “El sonido secreto es aquel que no se escucha. El mejor secreto es el silencio” y los parlantes emiten frecuencias casi imperceptibles para los humanos, acá otra vez planteo la idea del silencio como “lo que esta, oculto”, porque sonido hay pero no se oye. En síntesis, en un baño hay sonido pero no se entiende lo que dicen y en el otro hay sonido pero no se oye.

Cuadros sonoros es una instalación sonoro-visual que utiliza un bastidor blanco y un parlante reproduciendo la voz de una persona explicando un cuadro. El bastidor tiene una perforación circular en el centro donde se adhiere un parlante conectado a un reproductor de audio. El parlante reproduce la voz de un hombre explicando una pintura. La voz solo da una descripción formal del cuadro y la técnica que se utilizó, evitando dar información sobre el autor y nombre del cuadro. El nombre depende de la duración del relato de la obra, por ejemplo “Dos minutos, cuarenta y ocho segundos”, y las medidas del cuadro son exactamente las medidas originales del cuadro que se relata. Los cuadros forman una serie de “cuadros sonoros” bajo el mismo concepto describiendo varias pinturas de diferentes épocas y distintos autores. Los cuadros sonoros son montados en un misma sala, de tal manera que las voces se mezclen, como un cuchicheo similar a una vernisage, pero permita al publico distinguir un relato de otro, si se aproxima a un cuadro.

En el centro del cuadro esta ubicado el parlante de donde surge la descripción sonora, el punto de referencia donde nacen los colores, las formas y las texturas como relato, esto se une directamente con la idea de una visión personal y única (un punto) sobre la materia.

En Cuadros Sonoros el objeto al que la voz hace referencia toma forma en la imaginación del espectador. La infinidad de imágenes que genera el relato y la cantidad de interpretaciones posibles frente a una misma obra juegan un papel importante en la concepción poética de esta instalación sonora.






01.04.05

OBRAS EN FORMATO GIGANTE
Luan Mart


Coincidiendo con el 18 aniversario del Monografico.net, Luan Mart ha versioneado a todo color, las mejores portadas. A todos los asistententes se les obsequiara con el último número publicado. También se podrá adquirir al precio de 3 euros, el libro editado que celebra estos 18 años de tinta libre y que incluye las mejores páginas publicadas.






22.04.05

LAS OPINIONES DEL PAISAJE
Antonio Alvarado

 

10.06.05
Preestreno de GUARDIANES

Imagen y producción:
Carlos Urbina
Música: Adolfo Nuñez

Obra en formato DVD


El olvido de las obligaciones de aquellos guardianes, trajo fatales consecuencias y una cruenta batalla entre los mismos,de la cual, como testigos involuntarios pasamos de estar vigilados a la libertad del vigilante.

 

Sobre Guardianes


Imagen y sonido, vídeo y audio, arte visual y arte sonoro, cine y música, vista y oído. Según dicen los psicólogos la vista se relaciona con lo espacial y el oído con lo secuencial o con el tiempo. La teoría de la relatividad (este año se conmemora su centenario) unifica espacio y tiempo, algo muy difícil de entender a partir de nuestra experiencia cotidiana, como también es difícil de entender para mí la manera de encontrar coherencia entre la imágen en movimiento y la música.

En este trabajo con Carlos Urbina hemos optado por un proceso de diálogo, o de pregunta-respuesta o acción-reacción. Pero ha sido un diálogo tanto verbal como epistolar, en este último caso con retardos de días y a veces de semanas, tal como se hacía antes de la existencia del teléfono en la correspondencia mediante cartas. Ha sido un trabajo de ida y vuelta. Carlos comenzó proponiendo un vídeo, al que yo respondí con una música sin fijarme demasiado en intentar hilvanar una narración determinada. En concreto, el tema de los "guardianes" para m’ supuso tan solo un punto de partida y después los diversos ambientes visuales de formas y colores me fueron sugiriendo una música que encajé de una manera muy flexible con la secuencia de imágenes.

Después Carlos me respondió con un vídeo bastante distinto que para mí implicaba que yo debía cambiar algunos aspectos de la música... y así seguimos con varios intercambios, hasta llegar a dos versiones finales ambas con la misma música pero con imágenes muy diferentes. Ha sido pues un diálogo enriquecedor donde también ha jugado un papel importante la falta de entendimiento mutuo, cosa que no me ha preocupado mucho ya que, siempre que no sea masivo, considero al malentendido como un generador importante en el proceso creativo, aportando variedad y sorpresa. Además ¿en que consiste entender "bien" algo? En la ciencia está claro pero en el arte no. Incluso en nuestro diálogo interior con nosotros mismos tampoco nos entendemos del todo, y por otro lado hay aspectos que pueden aclararse al trabajar con otra persona. En el proceso de creación de "Guardianes" algunos aparentes malentendidos han aportado después soluciones "laterales" que no habíamos previsto.

Quizás los guardianes se ocupan de todo y velan por nuestra seguridad.

Texto: Adolfo Núñez


Producido por los autores. 2005 © Reservados todos lo derechos


www.carlosurbina.com
urbina@limite.com





19.11.05
FANTASTIC RABBIT
Beatriz Bonduel


Texto: Beatriz Bonduel


"He runs, turns, somersaults and lands on his feet completely, and then barks"

Si hay un animal-juguete ese es el conejo, el animal para la magia y el tierno y peludito compañero de los niños, el conejito saltarín, el conejo sexualmente exacerbado, la conejita de Playboy...

El juguete conejo es ya una vuelta de tuerca para los padres que no quieren que la caquita en bolitas y las mil crías de conejo vayan comiéndose el jardin.

El conejo con pajarita es el conejo mago, el conejo formal, humanizado y evidentemente mecanizado.

La sofisticación del conejo es tal, que salta sobre sí mismo, su mecanismo lo impulsa para caer en pie.

La plaga de conejos se mueve difícilmente sobre el fango, manchando sus blancas y rosas patitas con el chapapote pegajoso, luchando dentro del aceite para seguir fascinando con su "somersault"...

beatriz@artandliving.net
www.artandliving.com